Alquila tus propiedades
Simulador de alquiler de propiedades
Alquileres
Pon tus propiedades a trabajar.
Elige inquilino, firma el contrato y mira cómo llega la renta cada mes. Ser casero, sin el riesgo.
Cómo funciona
Del contrato al ingreso mensual
Elige a tu inquilino
13 inquilinos, cada uno con su profesión, su historia, su edad y su fiabilidad. ¿Una jubilada que nunca falla o un estudiante que se retrasa?
Firma el contrato
Fija la renta mensual, el concepto del pago, la cuenta donde se ingresa el dinero y la duración: 6, 12, 24 o 36 meses.
Cobra la renta
La renta llega a tu cuenta cada mes. Sigue los pagos realizados, los ingresos totales y cada evento del contrato.
Edita el contrato
Ajusta un contrato activo cuando quieras: la renta, las fechas, la cuenta y el resto de sus datos.
Simulación en vivo
Inquilinos con vida propia
La fiabilidad lo decide todo: los pagos pueden adelantarse o retrasarse, y los inquilinos piden reparaciones o ponen quejas mientras dura el contrato.
- Pago
- Pago adelantado
- Pago con retraso
- Solicitud de reparación
- Queja
Tú decides
Termínalo a tu manera
Deja que el contrato llegue a su fin, o rómpelo antes y paga una penalización en meses de renta. Cuidado: el inquilino también puede romperlo.
Lo que nos diferencia
Preguntas frecuentes
¿Cómo funciona el simulador de alquiler de propiedades?
Ten una propiedad —desde un piso hasta un edificio completo—, elige inquilino y fija la renta mensual y la duración del contrato. La renta llega a la cuenta que elijas, mes a mes.
¿Qué propiedades puedo alquilar?
Cualquier propiedad que tengas en la app: una vivienda residencial, una villa de lujo, un piso de inversión, una oficina comercial o un edificio completo.
¿El inquilino puede dar problemas?
Sí. Cada uno de los 13 inquilinos tiene su propia fiabilidad: unos pagan por adelantado y otros se retrasan, piden reparaciones o ponen quejas, como los inquilinos de verdad.
¿Qué pasa si rompo el contrato antes de tiempo?
Romper el contrato antes de que termine cuesta una penalización de varios meses de renta, y el inquilino también puede romperlo. Los contratos que llegan a su fecha final se completan solos.